AMPAROS, DIRECTOS E INDIRECTOS:                                         Artículo 3 de 10

 En México, todas las personas, incluyendo en éstas, las “personas morales”, contamos con un impresionante y eficaz recurso de defensa legal ante la siempre posible transgresión por parte de las autoridades, La propia Ley, Los Tratados Internacionales, Reglamentos, Decretos, Acuerdos y nuestros gobernantes respecto de nuestros derechos y garantías individuales, consagradas en la Constitución Política Mexicana.

El primero de éstos, el Amparo Directo, procede en contra de sentencias definitivas y se promueve ante la autoridad judicial que genero o dicto la sentencia o resolución definitiva que da por terminado o concluido un Juicio determinado, mediante Sentencia, Laudo, etc.

El segundo , el Amparo Indirecto, procede y se interpone en contra de los “propios actos de la autoridad”, cualesquiera que estos sean, siempre, que dichos actos afecten o violenten de manera fehaciente y directa alguna de nuestras garantías individuales, tales como: garantía a la libertad, garantía de igualdad, garantía de audiencia, garantía de legalidad, garantía de seguridad, garantía a la educación, garantía del libre ejercicio de la profesión, garantía de seguridad jurídica, etc., por mencionar solo algunas de ellas.

Los Amparos, que en la práctica se les denomina “Juicios de Amparo”, únicamente pueden promoverse por la parte a quien perjudique la Ley, el Tratado Internacional, el Reglamento o cualquier otro acto que se reclame, pudiendo hacerlo por sí, por su representante, por su defensor, si se tratare de un acto que corresponda a una causa criminal, por medio de algún pariente o persona extraña en los casos en que la Ley de Amparo lo permita expresamente; y sólo podrá seguirse por el agraviado, por su representante legal o por su defensor.

Estos Juicios, requieren de una habilidad, destreza y conocimientos jurídicos extraordinarios, ya que es indispensable tener una gran capacidad de análisis, un amplio conocimiento y comprensión cognoscitiva, de la propia  Constitución Política Mexicana, la propia Ley de Amparo y la Jurisprudencia en la materia.

En “TodoSobrelaLey”, hemos tenido experiencias diversas en la implementación, seguimiento y conclusión positiva de este tipo de defensa y Protección Constitucional con la que contamos todos los que en este País vivimos.

De manera constante estamos participando en seminarios impartidos por las propias autoridades judiciales como la Suprema Corte de Justicia de la Nación y atentos a las recientes modificaciones dictadas por ese Tribunal Superior en Junio del 2011 sobre la Ley de Amparo y Derechos Humanos.

 

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