Artículo 4 de 10

La figura conocida en el Fideicomiso como “Fiduciaria”, es aquella persona moral que tiene la
titularidad de los bienes o de los derechos otorgados fideicomitidos (otorgados
por el Fideicomitente) y que se encarga de la realización de los fines del fideicomiso,
siguiendo las instrucciones precisas y expresas del Fideicomitente. La
institución fiduciaria lleva a efecto la realización o cumplimiento de los
fines por medio del ejercicio obligatorio de los derechos que le ha transmitido
el fideicomitente.

De conformidad
con lo establecido en el artículo 385 de la Ley General de Títulos y Operaciones
de Crédito, solo pueden ser operaciones fiduciarias las expresamente
autorizadas para ello conforme a la Ley.  Asimismo, indica que la institución responderá
civilmente por los daños y perjuicios que se causen por la falta de
cumplimiento en las condiciones o términos señalados en el fideicomiso o la
Ley.

Ahora bien, en el
acto constitutivo del fideicomiso o en sus reformas, se podrá prever la
formación de un comité técnico, dar las reglas para su funcionamiento y fijar
sus facultades. Cuando la Institución de crédito cobre, ajustándose a los
dictámenes o acuerdos de este comité, estará libre de toda responsabilidad.

En el fideicomiso
podrán intervenir varias instituciones fiduciarias para que conjunta o
sucesivamente desempeñen el cargo de fiduciario, estableciendo el orden y las
condiciones en que hayan de sustituirse.

Salvo que se
prevea en el fideicomiso, cuando por renuncia o remoción la institución
fiduciaria concluya el desempeño de su cargo, deberá asignarse a otra
institución fiduciaria que la substituya. Si dicha substitución no fuera
posible, el fideicomiso se dará extinguido.

Es importante
señalar que en la Ley de referencia, se prevé la existencia de otras
instituciones que pueden actuar como fiduciaria, tales como las Instituciones
de Seguros, de fianzas, Casas de bolsa, Sociedades financieras de objeto
limitado y los Almacenes generales de depósito.

El artículo 391
de la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito,  establece que la institución fiduciaria tendrá
todos los derechos y acciones que se requieran para el cumplimiento del
fideicomiso, salvo las normas o limitaciones que se establezcan al efecto, al
constituirse el fideicomiso mismo y estará obligada la Fiduciaria a cumplir con
dicho fideicomiso conforme las instrucciones del acto constitutivo, por ningún motivo
podrá excusarse o renunciar su encargo, sino por causas graves, determinadas éstas
únicamente a juicio de un Juez de Primera Instancia del lugar de su domicilio,
y será responsable de las pérdidas o menoscabos que los bienes o derechos del
fideicomiso, sufran por su culpa.

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